Monday, 28 January 2013

JUEVES


(Del latin lovis deis. Quinto día de la semana. Quinta Feira en portugués y Thursday en inglés)

Arbitrariamente me eligieron para escribir los días jueves. Es como si este día y yo tuviésemos algo en común. Si me dieran a elegir un día de la semana basado en mi personalidad, sin duda alguna elegiría el jueves. No alcanzo a ser el divertido y esperado viernes que tanto anuncian las emisoras. Soy el desapercibido jueves. No lo odian, no lo adoran. Simplemente es un día buena gente que está en la mitad de dos días interesantes: miércoles y viernes. 

El jueves es como cuando uno está estrenando medias: nadie lo nota. Es ese día que nunca será la fecha límite para pagar un recibo público. Un famoso no se moriría un jueves. Si este famoso estuviera agonizando se hace la eutanasia para morir un miércoles. O aguanta hasta el viernes. Pero morir un jueves no tiene razón de ser. 

Si alguien cumple años un jueves, cambia la fecha de celebración para un viernes o un sábado. Nadie come ponqué los jueves. Nadie canta afinado el “Happy Birthday to you” este día. 

Cuando aprendí inglés, decir los días de la semana es algo sencillo. Incluso miércoles que se escribe Wednesday y se dice Winesdei. Pero hasta el día de hoy tengo problemas con el jueves. Ponga a un gago a decir jueves en inglés y se pega un tiro. 

Pareciera que cada día tiene una personalidad arrolladora, menos el jueves. 

El domingo, aunque muchos lo desconocen, es el primer día de la semana. Para otros es el último y es como un costeño en chanclas escuchando vallenato a todo volumen con las puertas de su casa abiertas de par en par y una botella de ron medio llena entre sus piernas. 

El lunes es un doctor amargado, de corbata apretada y sombrilla negra que despierta temprano con dolor de cabeza y refunfuñando porque debe trabajar en lo que menos le gusta. 

El martes es un quiromántico que mueve las cartas, fuma tabaco y acaricia un gato negro con su mano derecha.

El miércoles es un hermano esperanzador que siempre dice que todo saldrá bien y da palmadas en la espalda. Siempre es sonriente.

El viernes es un muchacho en jean y camiseta blanca tomando tequila y comiendo un perro caliente de un chuzo de la esquina. De su mano va agarrada una mona alta y recién llegada de tierra caliente. 

El sábado es un cantante y bailarín de salsa. Nunca habla, sólo canta. Parece un musical de la época dorada de Hollywood. 

¿Pero qué putas es el jueves? 

Tiene una rara personalidad este día que algún DJ en estado de ebriedad intento mezclarlo con el viernes. De ahí surgió la aberrante palabra: Juernes. Ese mismo DJ mezclaba clásicos de The Who con el Burro Mocho.

El jueves es hacer el amor con medias. Es tuitear sin seguidores. Es cantarle a sordos. Es cantar boleros alegres. Es hacer reír a los muecos. 

El jueves es raro. El jueves la cerveza sabe a afán. El jueves las parejas no se llaman ni pelean. El jueves los gatos duermen todo el día. El jueves los ladrones no trabajan. El jueves el mundo es un dejavú. 

Bienvenidos a mi día.

Friday, 23 November 2012

SEÑALES DEL FIN DEL MUNDO


Al fin se va a acabar el mundo. Al menos yo voy a pasar el 21 de Diciembre en Yopal, Casanare. A lo mejor suceda algo raro por allá.

Desde mi perspectiva profética “chiviada”, he visto como a pasos agigantados la humanidad llega al fin de sus días. Sin embargo, les aseguro, yo seré el “*Robert Neville” colombiano.

En estos días, mi curiosidad apocalíptica, me ha llevado a recolectar mis propios datos sobre el fin del mundo. Las señales son claras. Esta vaina se “putió”. Vamos “de culo pal estanco”. Así que, querido lector desprevenido, estas son las señales que he recolectado a lo largo de este tiempo. No crea que estoy mamando gallo. Es en serio.

  • Colombia gana ocho medallas en unos juegos olímpicos. A los pocos meses la gente olvida quienes fueron los deportistas victoriosos.
  • Colombia pierde un poco de espacio marítimo con Nicaragua. En los cayos que le pertenecen al país se filma la versión colombiana de “Naufrago”: esta vez Wilson es el protagonista. Su mejor amigo será un balón Golty.
  • Millonarios pierde ocho a cero contra Real Madrid y sus hinchas sienten orgullo por ser subcampeones de la copa Santiago Bernabeú.
  • Chavez vuelve a ganar la presidencia de Venezuela y empieza a vestirse como Simón Bolívar.
  • Un Transmilenio se parte en dos y es la nueva excusa para llegar tarde a cualquier lado.
  • Aparece un portal llamado 747 Oficial que al parecer no tiene futuro alguno. Me llaman a trabajar en ese proyecto
  • Preñan a mi gata y el culpable huye por los tejados.
  • Santa Fe vuelve a quedar campeón y ese día me roban el celular después de que la ladrona me sedujo con un escote
  • Me duele la cabeza mientras escribo esto.
  • Pierdo 7 seguidores en Twitter.
  • Se me aparece una virgen y le creo.
  • Me encuentro una moneda de 50 pesos de las nuevas en una discoteca oscura.
  • Aprendo a bailar salsa en la discoteca donde me encontré la moneda de 50 pesos.
  • Mi grabación en “Comediantes de la Noche” la pasan un lunes festivo a las 4:00 p.m. y la señal se bloquea mientras yo estoy al aire.
  • Aprendo a hacer candil y por primera vez pago una cuenta cara en un restaurante prestigioso.
  • Viajo a Girardot y no sudo durante mi estadía.
  • Durante el simulacro de terremoto una chica me mueve el piso. 
  • Aparece el nuevo Sistema Integrado de Transporte pero nadie sabe usar esa vaina
  •  Uno de los jinetes del apocalipsis conduce una zorra por las calles de Bogotá. Petro prohíbe su recorrido.
  • El amor golpea a mi puerta, abro y son los Testigos de Jehová diciendo que el mundo se va a acabar.
  • Se muere Michael Jackson y su fantasma se aparece en Malambo, Colombia.
  • Compro una película original de Jean Claude Van Damme y Chuck Norris vuelve al cine.
  • El huracán Sandy le levanta la falda a la Estatua de la Libertad
  • Me enamoro de Wendy Sulca y la defiendo a capa y espada.
  • Aparecen unos nuevos reggaetoneros: Yandar y Yostin
  • Wolfine me atraca en la Caracas con 19. 
  • Arnold Schwarzenegger vuelve a hacer Terminator. Un modelo T-100 corrugado. 
  • Voy a cine a ver Amanecer 2, y me gusta. 
  • Bailo Gangnam Style en una discoteca mientras la gente hace el ruedo. Alguien me toma una foto. 


Podría escribir más señales. Pero otra señal del fin de los tiempos es que en este instante me de pereza seguir escribiendo más señales.
Feliz fin de mundo, bien paridos.

* Robert Neville, protagonista de “I am legend”, libro escrito por Richard Matheson. Está bien, era Will Smith en la película que lleva el mismo nombre. 

Thursday, 19 July 2012

LA ÚLTIMA VEZ QUE FUI AL ESTADIO EL CAMPIN



¿En serio es hincha de Santa Fe? ¿No le da pena? Palabras de la gente cuando se toca este tema en algún lado
"Los hinchas de Santa Fe toman sopa con banano" Primo Rojas
“A mi no me gusta el fútbol colombiano” Palabras de la mayoría de gente
“Volveremos volveremos…volveremos otra vez…  volveremos a ser campeones… como la primera vez”… Cántico de hinchas de Santa Fe.

Debo admitirlo. Soy un mal hincha. Mi familia me hizo un lavado de cerebro por intereses casi personales, para volverme hincha del rojo bogotano. Y algo pasa. Es inexplicable como el gusto por un equipo no puede cambiar. Sigue ahí, a pesar de la vergüenza que era para mí ser hincha de un equipo de paquetes… como lo llamaban en los noventa.

Fui un hincha lejano. Pero debo admitirlo. Me alegraba en silencio cuando ganaban un partido. O una copa. O alguna chimbada de esas que se inventan los directivos del fútbol colombiano para captar dinero. Y así pasaron los años.

Fueron mis tíos paternos que con argucias me convencieron de seguir a su equipo. Mi papá no logró su cometido, él es hincha de Millonarios. De niño me llevaban al “Coloso de la 57” a ver al equipo. En aquella época era un plan familiar. Las barras gritaban: “dale rojo… dale rojo” sin acentos argentinos. Muy colombiano todo. La gente tomaba tinto mientras veía el partido. Las pocas veces que fui siempre vi ganar al equipo.

Pasaron casi 17 años desde la última vez que fui. Le había perdido la pista a Santa Fe y lo miraba de lejos. Así como muchos hinchas clandestinos que andaban dispersos por ahí. Unos admirando a los grandes equipos europeos. Otros a los que el fútbol les empezó a resbalar. Pero la cita para volver al Campin llegó por pura casualidad. Una boleta llegó a mis manos de la manera más fácil: “Alguien la compró, no pudo ir y no quiere perder ese cupito. ¿Quiere ir?”

Domingo 15 de Julio de 2012. El ambiente ha cambiado. Los que hacen barras tienen un dejo argentino fastidioso. Pero el ambiente ese domingo estaba bueno. Un buen hincha tiene camiseta del rojo. Como mal hincha no tenía camiseta del equipo, como es la costumbre ahora. Me puse una camiseta roja. Llovía. Pero a la gente no le importaba. La alegría era extraña en el ambiente, como si “la bareta” de los otros hiciera efecto en nosotros, los malos hinchas.

Mi boleta decía: Lateral Norte Alta. Y allá me hice. Más gente de mi edad estaba sentada ahí. Y atrás nuestro, las inmensas barras del equipo cardenal: “La guardia roja”. Saltaban todo el tiempo. Cantaban desde mucho antes que el equipo saliera a la cancha. Llegó el momento y los leones rojos (así les decía el comentador) salieron a la cancha. El estadio estalló en alegría total. De todos lados volaban papeles largos y humo rojo de unas bengalas se unieron a la euforia futbolística.

La verdad, el ambiente es muy divertido. No sé como el estadio se convierte en una religión rara, donde Dios y los “madrazos” conviven en una armonía misteriosa. Voy a recrear con letras la voz de un furibundo hincha. Disculpen los excesos:

-         ¡Uy pero esta gonorrea que pita! ¡Qué pita jueputa! ¡Arbitro remalparido! ¡Uy Dios santo ayúdanos por favor! ¡Poooooo rom pon pon pooooo rom pon pon el que no salte no es del León!

En el segundo tiempo, luego de un pase exacto de Omar Perez (Ese día aprendí el nombre de este gran jugador) Copete supo meter el copete. Y fue gol. No sé cómo todos celebramos. Todos. Inclusive los inclusives. En las sillas de atrás había una pareja de viejos. Un señor cuya cabeza llena de canas parecía haber esperado ese gol por muchos años. Su esposa al lado. Los vi besándose como adolescentes en el momento del gol. Es inevitable no celebrar un gol así: “¡GOOOOOOOL HIJUEPUTAAAAA GRACIAS DIOS MIO!” No sé que piense Dios de esto.

El resto fue esperar. El resto del partido era mirar el reloj que iba en minuto 89. La gente rogaba El hincha furibundo que gritaba sandeces sólo rezaba. Esta vez sin groserías. Minuto 90. Algo pasó en la cancha y todo el equipo que estaba en la banca salió corriendo desaforado a la mitad. Se había acabado la sequía… decían. Y el comentarista del Campin sólo gritaba: Santa Fe campeón. Miré y nunca había visto llorar a tantos hombres y mujeres al mismo tiempo. Me sentí cómo dije al principio, en una iglesia, cuya religión tiene que ver con los cantos, los madrazos y el balón.

Ya no escribo más. Esa fue mi última vez en el Campin. De resto no me acuerdo. Las fotos quedaron en el celular, que de una manera predecible, perdí dentro de la celebración. Ya pude ver al equipo campeón. Ahora entiendo a mis tíos. Ahora entiendo a la hinchada. Ahora entiendo un poco más la pasión del fútbol. Quien lo vive, es quien lo goza.

Wednesday, 6 June 2012

DE LOS PUEBLOS ZARRAPASTROSOS.


Zarrapastroso, sa.
1. adj. coloq. Desaseado, andrajoso, desaliñado y roto. U. t. c. s.
2. adj. Dicho de una persona: despreciable. U. m. c. s. f.

En declaraciones la semana pasada, o ante pasada, no me interesa, el señor de la moda, el adonis del buen gusto, el modelo que nunca pudo contratar Versace, el ejemplo de cómo vestir, de cómo peinarse, de cómo hablar, de cómo expresarse. El metrosexual más envidiado por la comunidad de modelos colombianos, el señor Angelino Garzón dijo: “A mí me pagan viáticos cuando pernocto y en lo posible no lo hago. Los viajes son en primera clase porque esta es una disposición gubernamental que no es exclusiva para mí. ¿Cómo pretenden que dignidades de un Estado —como un presidente, un vicepresidente o un magistrado— viajen como unos zarrapastrosos? Si me toca viajar en clase económica, no hay ningún problema”.

Analicemos como se debe expresar una persona de bien, lectores zarrapastrosos. Un hombre de bien, un letrado, una persona honorable no dice: “tengo que dormir”. “Anoche dormí bien”. Es más. Si usted es de los que dice, “me quiero echar un motoso” está por debajo del nivel de un zarrapastroso. Una persona de bien dice: Pernoctar. Así que de hoy en adelante, pueblo zarrapastroso que me lee, diga: “- Amor, ¿Cómo pernoctaste? – Bien mi vida. Tú sabes que yo pernocto bien cuando estoy contigo.” Así se debe hablar. ¿Leyeron bien zarrapastrosos queridos?

Por otro lado, nunca he viajado en primera clase. El viaje más largo que hice fue en segunda clase hasta Inglaterra. Segunda clase de Iberia. Sillas apretadas y doce horas de vuelo hasta Madrid. Hoy entiendo porque los auxiliares de vuelo me atendieron como me atendieron. “¿Más té señor? ¿Más café señor?” Así se atiende a los zarrapastrosos. ¿Cómo será en primera clase? “¿Más masaje señor? ¿Cuál azafata quiere señor?”. Claro. Ahora entiendo. Ninguno quiere viajar en clase zarrapastrosa.

Pero yo soy viajero de flota. Con susto compro pasajes para viajar en Rápido Tolima. Y ahora que lo pienso, soy el mejor de los zarrapastrosos cuando el bus hace parada en la Vaca que Ríe y compro un jugo de mora en agua. ¿Qué podremos decir los usuarios de Transmilenio? Zarrapastromovil debería llamarse eso. No sería justo para nuestros dignatarios que viajaran en un transporte como estos. La sociedad debe dividirse en dos. Pero la mayoría quedaría a este lado, al lado zarrapastroso.

¡Esperen lectores zarrapastrosos!. Angelino pidió disculpas porque se malinterpretó el uso de la palabra. El hombre del buen gusto dijo: “Ofrezco excusas de manera pública si se malinterpretó la utilización de la palabra zarrapastroso porque soy orgulloso de mi origen humilde”. Todos lo malinterpretamos. Desde mi mamá cuando me decía: “Métase esa camisa dentro del pantalón que se ve todo zarrapastroso”. Hasta nuestro honorable y elegante vicepresidente. De verdad, nadie sabe qué significa eso. ¡Qué la magia del perdón sea instantánea!

Conclusión. No importa tu origen humilde. Viajar en primera clase cuando te lo paga el Estado con nuestros impuestos te da estatus, y entonces ves la realidad. El poder lo da el pueblo zarrapastroso con sus votos de confianza.

“Si le das más poder al poder, más duro te van a venir a joder” Gimme tha power, Molotov

Thursday, 24 May 2012

SI YO FUERA EL ALCALDE…


 (Dedicado a la gente que se toma todo a pecho y a Sofía Vergara que se tomó su vida muy a pecho)

 "Nearly all men can stand adversity, but if you want to test a man's character, give him power." Abraham Lincoln 

Esa idea llegó a mi cabeza de un momento a otro. Estaba viendo las noticias y con tristeza me daba cuenta cómo funciona la justicia en mi país. Somos muy laxos. Somos unas madres. Este país es una mamá alcahueta que les da teta a sus hijos aun cuando son quinceañeros. Entonces me puse a meditar, luego de  tanta noticia tan triste y lo lento que es nuestra justicia, que parece que no sólo es coja, sino que es de una indiferencia total. 

Entonces, pensé. Lancémonos de candidato. Démosle a la gente lo que quiere, y lo que se merece. Empecemos por “The Ugly City”. Es el mejor trampolín para llegar a la presidencia. Y este sería mi plan de gobierno.

En mi gobierno la justicia tendrá un lema: Justicia por sus manos. Cada quien haga lo que le dé la gana con el que le hizo daño. Dele rienda suelta a su imaginación. Si es muy débil para ajusticiar, nosotros le proporcionaremos un fiscal autista que seguramente hará las delicias de su bienestar. 

En mi gobierno no habrá mendicidad. Los mendigos serán capturados, bañados y los obligaremos a ser metrosexuales. De tal manera el atractivo de la ciudad será el centro y el desfile de mendigos pintas que harán las delicias de las extranjeras arrechas que vienen buscando polvo latino. 

Acabaré la pobreza totalmente obligando a cada persona, si se puede con multas que van desde dinero hasta torturas medievales, a leer y superarse por sí mismos. ¡Ay de aquel que vea que no lee y se la pasa durmiendo en los buses! ¡Ay de aquel! 

No les pondré metro, para qué. Y no terminaré con los trancones pero si los amenizaré. En los trancones frecuentes de las principales calles de la ciudad habrá chicas semidesnudas que lavaran su auto mientras este está trancado. Llegar a casa a tiempo no será necesario. 

En mi gobierno obligaré a los ladrones, atracadores, apartamenteros, pillos y corruptos a tapar los huecos de la ciudad. El trabajo será verificado por los ciudadanos que determinarán si el hueco quedó bien tapado, de lo contrario los anteriores hampones deberán barrer las calles de la ciudad con la lengua y les haré tatuar en la frente algo que diga: Yo robaba, no confíe en mí. 

Instauraré el tribunal de la santa y conchuda inquisición, para juzgar los casos de violadores de niños. Los verdugos serán cinco chocoanos con síndrome de satiriasis* que sean los encargados que la maña se les quite de una vez por toda y los dejen en sillas de ruedas para siempre. 

Obligaré a la gente a asistir a shows de Stand Up Comedy, de música y de teatro. Se acabarán las cortesías y tienen que pagar la boleta completa. 

Bueno, con eso tengo mientras tanto. ¿Cierto que no votarían por mí?

*Satiriasis: Enfermedad sexual donde el hombre no se satisface con nada.

Sunday, 15 April 2012

LA LIBERTAD DE UBLIME (o EL LUJO DE CAGARLA SI ERES FAMOSO)



14 de Abril de 2012. Cumbre de las Américas, Cartagena de Indias. La sobriedad de los presidentes ubicados en sus respectivas sillas. Bueno, algunos parecen ebrios, ya que cabecean. El que anuncia dice: Ahora el himno de Colombia a cargo de la cantante Shakira. Aparece la barranquillera con una ropa informal. Está peinada. Toma el micrófono y a capela entona el coro del himno nacional y la primera estrofa. La cantidad de depredadores o televidentes que ven ese momento, agarran sus computadores, abren Twitter y señalan el pequeño o gran error que ella ha cometido: La libertad sublime ha desaparecido en la boca de Shakira. En cambio dice: La libertad de Ublime. Y esa es la palabra controversial del día. 

De inmediato las redes sociales se llenan de críticas. Que ella no es colombiana. Que ella no es más que una aprovechada que ni se sabe el himno. Pero mientras eso pasa, su nombre se vuelve TT (Topic Trend) en mi red social favorita y observo como es un fenómeno. Aprendo en silencio. Shakira genera toda suerte de envidias. 

Lo que más nos duele a la mayoría de colombianos es que ella ha logrado el sueño de un artista. Trascender la escena. Y peor aún: cantando feo. Creo que la vieja tuvo que comer de la buena para llegar donde está y simplemente quitarle una “S” al himno nacional y seguir su bendita vida. Mientras nosotros nos conformamos con ver ese video en YouTube y escribir un chiste de mal gusto en contra de su humanidad. A la vieja le resbala. Nosotros desahogamos nuestra miseria de no poder ser tan exitosos. 

Esta mujer de 35 años, representa la frustración de muchos que a su edad aún siguen cantando en los buses. Y que si los ponen a cantar el himno nacional en una cancha de micro y dicen “la libertad de Ublime” pasarían desapercibidos. 

Me puse de puro desocupado (mentiras, de investigador cuya misión es la objetividad de un blog que no es popular) a mirar el Twitter de la susodicha. De la autora de “la libertad de Ublime”. Tiene dos conejos. Está enamorada de un futbolista cuyo padre tiene una Harley Davidson. Viaja por Japón y la reconocen en la calle. Y posa para una foto en medio del equipo de Barcelona. El resto de colombianos relegados a ser normales nos basta con mirar de lejos las bellas fotos de Japón, tener un afiche de Messi con algunos dobleces en las puntas y tener un suegro que tiene un carrito modelo 96. 

La vieja se dio garra. Creo que trascender en este país es generar envidias en los que nos quedamos. Dentro de nuestra sutil admiración existe una generosa envidia. Y la manera de transpirarla es haciendo burla de ella. Y seguiremos haciendo burla de los que triunfan. Para eso están, para que cualquier “Ublimada” de ellos sea un recuerdo intenso que nosotros seguiremos viviendo nuestras miserables vidas de anónimos desconocidos.

Admiro a esta vieja. Los artistas sabemos que el logro más alto que uno puede tener es que lo reconozcan por lo que hace. No sólo a nivel nacional, sino internacional. Que uno trascienda sus propios sustos. Y llegue alto. Que produzca odios en otros. Que le digan a uno apátrida por el simple hecho de querer vivir mejor en otra ciudad que tenga menos caos. Que le digan a uno crecido precisamente por crecer. Que le digan a uno que se olvidó de los orígenes precisamente por querer salir de ellos. 

Algún día tendremos la oportunidad de nuestra propia “Ublimada”. Yo quiero la mía. No lo niego. Quiero hacerla delante de presidentes. O porque no, presentando los premios Oscar. Y llegar a mi casa esa noche, abrir el twitter y ver como todos me critican, sonreír moviendo la cabeza como hacen los triunfadores, prender la chimenea con un control remoto y cerrar los ojos mientras acaricio con los pies descalzos la alfombra que yace en el suelo de mi mansión en Malibú.

Friday, 13 April 2012

EL MATERIAL CORRECTO ¿TIENES LO QUE NECESITAS?



(Tomado de THE COMEDY BIBLE, JUDY CARTER)
 
Algunas personas, ni importa cuán duro traten, no son cómicos. Toma cierta disposición hacer comedia. Pero ¿Cómo saber si usted tiene el material correcto?

EL FACTOR DEL ASCO
Responda las siguientes preguntas con sí o no.
¿Piensa que es más chistoso que la mayoría de pendejos que usted ve en televisión?
¿Cada vez que abre su boca, una voz interior le dice: “Debería estar escribiendo esto” incluso durante el sexo?
¿Es celoso de cada uno de los que hace una vida de la comedia?
¿Podría pensar en líneas divertidas aún en un funeral?
¿Aún cree que es el único sano en su loca familia?
¿Cuándo se pone bravo se ve chistoso?
¿Podría contar a la gente sus momentos más embarazosos e inadecuados si usted pudiera obtener una risa?
¿Nota las rarezas de la vida que la otra gente pasa por alto?
¿Estudia los diminutos detalles de la vida, como una pelusa?
¿Se imagina un futuro lleno de lo improbable? Tal como: ¿Qué pasaría si los hombres quedan embarazados? ¿Qué pasaría si usted nace viejo y crece joven?
¿Cree que se ve chistoso aún desnudo?
¿Le contesta al televisor?
¿Creció en una familia donde pocas cosas fueron realmente discutidas y la comunicación era mínima?
¿Imita a su familia a sus espaldas?
¿Tiene opinión para todo?
¿Ha sido acusado de exagerar?

ERES TAN CHISTOSO COMO PIENSAS

Garry Shandling, un comediante famoso, podría responder todas las 20 preguntas con un “Sí”. Teri Aranguen, mi contador, respondió sólo cuatro “Sí”. Si respondió más como Garry y menos como Teri, entonces ríndase a la hoja de cálculo: Usted tiene una disposición de comediante. Podría estar trabajando como contador pero está pensando como comediante. No es como usted comúnmente vive lo que lo hace comediante sino es como usted piensa, cómo ve el mundo, su actitud sobre lo absurdo que lo rodea y por supuesto, como puede hacer reír a la gente. Si imita a sus familiares a sus espaldas, no está siendo grosero; está haciendo lo que llamamos representación (act-out). Si es chistoso cuando se pone bravo, ya sabe cómo entregar (delivery) con actitud. Si tiene una opinión sobre el servicio del restaurante, la nueva temporada de televisión, las tasas de interés, no piense que es un sabelotodo, usted dio con el tema (hit on a topic). Y si es insanamente celoso del éxito de otros comediantes, esto sólo podría ser una saludable expresión de su deseo de éxito. Pero si quiere observar otros comediantes en clubes, seguirlos a la casa y mirarlos con binoculares, usted no es un comediante de observación, usted es un acosador. Consiga ayuda. 

Nosotros, los comediantes no somos normales. En mis talleres, los normales no son los cómicos. Pensamos diferente. Por ejemplo: ¿Tuvo un día duro en el trabajo? La gente normal piensa: “¡Qué mal día!”. Los comediantes piensan: “¡Qué mal día… y que buen material! 

Solía trabajar en la oficina. Los compañeros son muy alzados con la nueva. “¿Caroline, eres la nueva? Tienes el almuerzo a las 9:30”. Trabajaba como recepcionista, pero no podía aguantar eso. Mantenía contestando el teléfono diciendo: “¿Aló? ¿Me puede ayudar?” Es humillante ir a entrevistas de trabajo, especialmente cuando te preguntan: “¿Cuál fue la razón para dejar el puesto anterior?” “Bien… me di cuenta que después que me contrataron, había resto de tensión en la oficina, usted sabe, es difícil sentarse en las piernas de la chica nueva…” – Caroline Rhea

La gente normal expresa su sentido del humor memorizando chistes; los comediantes transforman sus experiencias de vida en remates (punch lines) y escriben sus propias líneas (jokes).
Nosotros los comediantes, somos una clase rara. Nos gustan las risas, aun a nuestra costa. Nosotros los comediantes fuimos el cavernícola que probablemente resbaló en la cascara de banano solo porque sabía que eso podría hacer reír. Pensamos en las cosas pequeñas, como una pelusa o un hotel de baño.

Me gusta el pequeño jabón de hotel. Pretendo que es jabón normal y que mis músculos son grandes. – Jerry Seinfeld

Mucha gente esconde sus defectos; los comediantes los mostramos al mundo. De hecho, entre más gente sepa cuán gordos, calvos, inseguros somos, mejor nos sentimos siempre y cuando los hagamos reír. 

Tengo baja autoestima. Cuando estábamos en la cama juntos yo podría fantasear que yo era alguien diferente. – Richard Lewis

Amamos poner al descubierto la estupidez.

Por favor, si alguna vez ve que la policía me golpea, deje su cámara a un lado y ayúdeme… -Bobcat Goldthwait

Generalmente crecimos en una familia donde pocas cosas fueron realmente discutidas y la comunicación era mínima; pero recordamos cada humillante cosa que pasó. 

No me siento bien conmigo mismo. Recientemente terminé con esta chica. ¿Por qué? Sentía que no estaba dentro de mí. Yo decía: Te amo, te adoro, te idolatro. Y ella decía: ¿No será un golpe en la cabeza? – Richard Lewis

Mantenemos un registro mental de la rareza de nuestra familia porque sabíamos que aun a una temprana edad ellos serían la fuente de nuestro material. 

Mis papás se trabaron mi vida entera. Solíamos ir a viajes familiares juntos sin siquiera salir de casa. No tengo memoria infantil. Tengo flashbacks. Creo que por eso odio viajar, porque nunca fuimos a ningún lado. Mentiras, si fuimos… a rehabilitación. Eso fue divertido. – Vanessa Hollinshead

Usualmente pensamos que somos los únicos sanos en nuestra familia, pero usualmente estamos profundamente errados. No somos normales. Somos comediantes. 

Mucha gente tiene ideas falsas sobre como realmente los comediantes son. Los comediantes no son necesariamente divertidos, felices, extrovertidos, payasos que consiguen sonrisas. Tengo una amiga quien tuvo la inapropiada idea que podría tener una cena divertida invitando un puñado de comediantes. Ella anticipó una noche repleta de risas por minuto. ¡Error! Fue una noche tipo Nietzche: su modo de cocinar fue analizado, dos personas se sentían muy deprimidas de hablar, y tres muy gordas para comer. En un punto, cuando la conversación se convirtió en maneras creativas para cometer suicidio, los huéspedes decidieron que era buen momento para ir a cine y les pidieron que cuando terminaran dejaran con llave. 

Ser comediante o escritor de comedia no es para gente normal. Es una manera de mirar no sólo su vida sino sus sueños. Si usted es comediante, probablemente sueñe divertido. Es una disciplina poner atención a las ideas que vienen todo el tiempo, aún durante el sexo. “¡Espera un momentico, mamacita, voy a escribir esta idea!”. Es vivir en la zona chistosa veinticuatro horas al día, mirando la vida, teniendo opiniones, grabándolas y dándoles cuerpo a una pieza final. Eso es la disciplina. 

(TRADUCCIÓN AUTORIZADA POR JUDY CARTER, VIA TWITTER. HECHA POR PAULO HERNÁNDEZ)